domingo, 23 de agosto de 2009

Campos de concentración

Este verano he tenido la suerte, el honor y el horror de visitar el campo de concentración de Auschwitz I y Auschwitz II-Birkenau. Ya iré describiendo por aquí algunos de los sentimientos e ideas que provoca esa visita, y las sucesivas lecturas que ha provocado (y que prosiguen), y probablemente surja de todo ello un programa en la nueva temporada de OLVIDA TU EQUIPAJE 2009-2010.
De momento os dejo unas palabras que a mí me han impactado sobre la educación de la juventud:
"Una juventud poderosamente activa, dominante, brutal, he aquí lo que deseo... Quiero ver en sus ojos la chispa de orgullo y de independencia que se ve en la mirada de las fieras. No quiero ansias intelectuales. El saber es la ruina de mis jóvenes".

(Adolf Hitler)



"Para la población no alemana del Este no debe haber educación más allá de cuarto curso. El objetivo de dicha educación sólo debe ser el siguiente: contar hasta 500 como máximo, escribir el propio nombre, enseñar que Dios ordena servidumbre hacia los alemanes, honestidad, diligencia y cortesía. No creo que leer sea esencial."
(Henrich Himmler)


Un prisionero italiano en el campo de Auschwitz, Primo Levi, pide lo siguiente:

"Visitante, observa los vestigios de este campo y medita: cualquiera que sea el país de donde vengas, no eres un extranjero. Haz que tu viaje no sea inútil, que no sea inútil nuestra muerte. Que las cenizas de Auschwitz sean una advertencia para ti y para tus hijos: que el horrible fruto del odio, cuyas huellas ves aquí, no vuelva a germinar, ni mañana ni nunca".

Un ejemplo del horror; la misma mujer, antes y después de su paso por el campo de Auschwitz:

1 comentario:

Carlos Angeles dijo...

Que post más poderoso y terrible, no puedo crrer sus palabras, no me cabe tal horror en la cabeza. De verdad esto no se debe olvidar nunca, nunca mas este horror. Saludos.