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viernes, 30 de abril de 2010
jueves, 29 de abril de 2010
Próximo programa: Psicólogos sin fronteras, con Guillermo Fouce

Este viernes, en directo, entrevistamos a Guillermo Fouce, representante en Madrid de PSICÓLOGOS SIN FRONTERAS. Ellos tratan, entre otros, aspectos como la atención psicosocial al duelo; asuntos relacionados con la Memoria Histórica y los derechos humanos; cooperación, crisis y catástrofes; y temas de mujer, exclusión social, inmigración y dependencia y mayores.
Una entrevista que promete ser de gran interés.
Artículo de un oyente

Un amable oyente nos manda este artículo, que agradecemos:
SILENCIO Y OLVIDO
-Nos iban a matar. Ya nos habían puesto en fila cuando salió un viejo y dijo: “Pero, ¿no veis que son unos niños? ¡Dejadlos en paz!"
Mi abuelo tenía diecisiete años cuando estuvieron a punto de matarle. Lo recuerda ahora, sentado en su sillón, cuando la vida es tan diferente a la que él conoció. Mi abuela asiente, deja escapar un triste “¡Qué pesado, las veces que lo ha contado!” y vuelve a cerrar los ojos y dejarse vencer por el sueño. El abuelo está aquí, conmigo, pero también está allí, en la guerra, rodeado de fusiles, de uniformes, de odio. Sobre todo de odio.
-Abuelo, hombre, que aquello ya pasó, no le des más vueltas.

Es lo único que puedo decirle. Ya pasó, y lo pasado, pasado está. Lo mismo han pensado muchos, cientos de miles de personas que han preferido mirar hacia otro lado porque ellos, los que deberían haberse encargado de hacer justicia, los que a lo largo de los años hemos elegido como nuestros representantes, nos lo han mandado. Silencio y olvido. Pero el olvido es un monstruo horrible, tan horrible que nunca desaparece del todo. Por eso, en la memoria de mi abuelo, sobrevive aquella imagen en la que vio la muerte muy de cerca, aquel monstruo de setenta años que sigue atormentándole como el primer día, que ha aparcado en su memoria como lo haría un Jaguar recién estrenado en la puerta de una casa humilde, desvencijada por los años, con los cristales rotos y la pintura carcomida.
Ya lo decía Ismael Serrano en una de sus más famosas canciones: “a veces pienso que al final todo dio igual, las hostias siguen cayendo sobre quién habla de más”. De nada sirven las buenas intenciones, los obstáculos siguen interponiéndose ante aquellos que buscan justicia y, sobre todo, una respuesta entre tantos años de silencio. Pero el olvido no desaparece, sigue ahí, en forma de monstruo. Y es que, hasta que no se haga justicia, hasta que no se dignifiquen todas las vidas robadas, ese horrible monstruo no dejará paso a la justa Memoria.
M. F.
viernes, 23 de abril de 2010
23-4-10: Palestina, con Yamil Abusada
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jueves, 22 de abril de 2010
Próximo programa: la situación de Palestina
viernes, 16 de abril de 2010
Isaac Rosa: "Gente que ya estaba antes de 1975"
Gente que ya estaba antes de 1975
“Argentina tiene problemas de todas clases; sería bueno que intentaran resolverlos y no querer resolver los nuestros.” -Manuel Fraga, presidente fundador del PP-
No parece probable –aunque sólo sea por razones de edad- que Manuel Fraga vaya a acabar extraditado a Argentina. Pero la sola mención de su nombre, a cuenta de la querella por los crímenes franquistas, ya pone nerviosos a muchos. Es nada menos que el fundador de la actual derecha española, y oficialmente uno de los padres de la democracia. Que un redactor de la Constitución pueda ser denunciado como colaborador de la dictadura resume bien cómo se ha gestionado el pasado reciente en España.
Durante mi adolescencia, cuando aún era víctima de la ignorancia que sobre el franquismo me impartieron en el bachillerato, siempre me llamaba la atención un hecho curioso: cómo la biografía política y profesional de muchos prohombres de la democracia –leída en la solapa de un libro, por ejemplo- comenzaba en 1975, como si antes de esa fecha ni siquiera hubieran nacido.
Luego, claro, creces y te enteras de que muchos jueces ya eran jueces antes de 1975 –como ha recordado Jiménez Villarejo, quien también era fiscal entonces-, que los padres de la democracia ya eran ministros o directores generales con Franco, que muchos policías ya habían sido grises y crearon escuela, que el rey ya era príncipe, o que el poder económico actual se parece mucho al que hizo fortuna entonces.
De Fraga ya sabíamos que había sido ministro franquista, no es ningún secreto. Pero siempre nos aclaran que lo fue de Información y Turismo, para que nos fijemos en la segunda parte, Turismo, que parece algo inocente, y no veamos lo primero: Información, portavoz del gobierno, responsable de cuidar la imagen del régimen en momentos como la ejecución de Grimau.
La sola mención a Fraga pondrá de los nervios a muchos. Porque si él no es intocable, nadie está a salvo. Y se confirmarían los temores de quienes hoy hablan de guerracivilismo y llevan años resistiéndose a mirar atrás: que esto no tiene sólo que ver con la guerra –tan lejana, casi todos ya muertos-, sino que los crímenes perseguibles son más recientes, en el tardofranquismo y hasta la modélica Transición.
Extraído de:
http://blogs.publico.es/trabajarcansa/2010/04/16/gente-que-ya-estaba-antes-de-1975/
16-4-10: Entrevista con Agustín Moreno, histórico del sindicalismo español
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jueves, 15 de abril de 2010
Próximo programa: entrevista con Agustín Moreno

Entrevistaremos en directo a Agustín Moreno, el que fuera Secretario de Acción Sindical durante veinte años en CCOO, la mayor parte al lado de Marcelino Camacho, y líder del sector crítico de CCOO.
Agustín Moreno, además, es profesor de Historia, lo que nos dará pie a profundizar en el controvertido periodo histórico de la Transición, y en la historia del sindicalismo moderno en España.
miércoles, 14 de abril de 2010
¡Viva la República! La hora de la Unidad
¡Viva la República! La hora de la Unidad
Editorial de LA REPÚBLICA
Las hienas andan sueltas en un régimen que se pudre a la misma velocidad que envejece el monarca que heredó la Jefatura del Estado de Franco. La derecha ha salido de su caverna y al olfatear el olor a muerte ha decidido declarar la guerra a la inteligencia, a la cultura, a la democracia y a la memoria para modelar un nuevo país a su imagen y semejanza. Y parece que lo están consiguiendo. Sólo hay que ver a la justicia sentada en el banquillo, los huesos inmóviles en las cunetas, un genocidio impune, y a la ultraderecha dirigiendo la orquesta de la vergüenza, para darnos cuenta que este país tiene un problema, que será mucho más profundo si no se da una respuesta, si no se produce una ofensiva, un despliegue de quienes quieran devolver a este país la dignidad y la memoria, la cultura y la democracia plena.
No sobra nadie, ninguna persona, ningún colectivo y ninguna organización de todo el ámbito de la izquierda en la ofensiva cultural y política que ha de desplegarse durante los próximos años, no sólo como respuesta al franquismo renacido, sino como alternativa al decadente régimen.
Es la hora de la Unidad, de impulsar un gran movimiento que impregne todos los ámbitos de la sociedad: la cultura, el arte, la educación, la economía, la ciencia, el Derecho, etc.
Poner a la Cultura como eje vertebrador de la unidad, empezar a recuperar la hegemonía cultural en la sociedad, hoy en manos de la derecha, para un día conseguir conquistar la hegemonía política a través de un movimiento popular y cultural transversal que implique a la mayor parte de la ciudadanía y de las organizaciones.
Como generar un gran movimiento por el SI A LA REPÚBLICA que llegue a todos los rincones del Estado es una de las cuestiones a resolver, y por supuesto, la de cómo ir dotando a ese SÍ A LA REPÚBLICA de un contenido político para que la mayor parte de la sociedad la vislumbre como alternativa real al actual régimen.
La Plataforma "Cultura, Progreso y República", impulsada por más de 600 personas y 50 colectivos tratará esta cuestión en la Asamblea del sábado 17 de abril a las 11:00h en el Teatro FÍGARO, abierta a quienes deseen aportar su propuesta para consolidar un gran movimiento en defensa de la Cultura, el Progreso y la Unidad del Movimiento Republicano.
martes, 13 de abril de 2010
lunes, 12 de abril de 2010
Su reino sí es de este mundo

Cuando lo peor para la Iglesia aún estaba por venir, hace medio año, el observador permanente en la ONU del Vaticano, el arzobispo Silvano María Tomasi, minimizó, en una declaración oficial, los abusos sexuales a menores porque “dentro del clero católico, sólo entre el 1,5% y el 5% de los religiosos ha cometido actos de este tipo”. Subrayen el “sólo”. La Iglesia católica suma algo más de 400.000 sacerdotes, así que sólo hablamos de entre 6.000 y 20.000 delincuentes sexuales; la mayoría jamás juzgados.
Pero lo más grave no es ese “entre el 1,5 y el 5%”, que convierte a la Iglesia, según sus propios datos, en una organización con un índice de criminalidad muy superior al de la sociedad a la que pretende salvar (la población reclusa española es el 0,16%). Es peor esa actitud ante el Estado de derecho, que confunde delito con pecado; esa falta de respeto por la Justicia de los mortales; ese sistemático y organizado encubrimiento, que les convierte en cómplices.

En las últimas semanas, han aparecido varios casos que salpican al propio Joseph Ratzinger como encubridor. No hay que buscar mucho para encontrar su responsabilidad directa. Antes de ascender al trono de San Pedro, Ratzinger presidía la Congregación para la Doctrina de la Fe, la antigua Inquisición. Entre los sumarios archivados por el ahora Papa está, en 1999, el del propio Marcial Maciel: el pederasta que fundó los Legionarios de Cristo.
En Reino Unido, el biólogo Richard Dawkins y el escritor Christopher
Hitchens están promoviendo una denuncia para pedir que se arreste a Ratzinger durante la próxima visita a Londres con la misma doctrina legal que se aplicó con Pinochet. “Este hombre no está por encima de la ley”, dice Hitchens. Dice una obviedad, por mucho que aún hoy escandalice.
(Extraído de: http://www.escolar.net/MT/archives/2010/04/su-reino-si-es-de-este-mundo.html)
domingo, 11 de abril de 2010
viernes, 9 de abril de 2010
9-4-10: 64 orgasmos: poesía erótica con Antonio Pastor, Moncho Otero, Ana Cuervo y Armando Silles.
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Próximo programa: Poesía erótica
Estarán en el programa varios de los participantes en la antología de poesía erótica: "Aldea poética IV".
Ver:
jueves, 8 de abril de 2010
Las consecuencias de la transición inmodélica: el Tribunal Supremo (Artículo de Vicenç Navarro)
Las consecuencias de la transición inmodélica: el Tribunal Supremo
Este artículo señala que la transición de la dictadura a la democracia se realizó en términos muy favorables a las derechas, que continúan teniendo un gran dominio en los aparatos del estado, incluyendo el Tribunal Supremo y gran parte de la judicatura. El caso Garzón, impensable hoy en una Europa democrática, es un indicador de ello.
Cuando volví del exilio, recuerdo haber tenido conversaciones con amigos que jugaron un papel clave en la transición de la dictadura a la democracia (por lo que millones de españoles debiéramos estarles agradecidos), en las que teníamos una visión distinta de lo que fue la transición. Pues, mientras ellos consideraban aquella transición como modélica, yo discrepaba y la definía como inmodélica, pues había resultado en una democracia muy incompleta que ha dado lugar a un estado del bienestar muy insuficiente. Un indicador de esto último es que, todavía hoy, el gasto público social por habitante en nuestro país está a la cola de la Unión Europea. La clave de mi diagnóstico es que, y me parece obvio, la transición se hizo en términos muy favorables a las derechas, permitiendo un enorme dominio de las fuerzas conservadoras en el aparato del Estado, desde el Ejército a la Judicatura. Y fuera del Estado, la banca y el mundo empresarial continuaron teniendo una excesiva influencia en las culturas políticas y mediáticas del país.
Un indicador de tal poder de las fuerzas conservadoras se mostraba, y continúa mostrándose, en la manera como se define aquella dictadura a la que se llama franquista en España, cuando el término científico más apropiado es el de una dictadura fascista. Ésta reunió todas las características de los regímenes fascistas, incluyendo un nacionalismo exacerbado, basado en un concepto de pertenencia a la raza hispana, que justificaba la conquista de otros países y naciones por una supuesta superioridad, atribuyéndose una función
histórica marcada por un destino, imponiendo una ideología totalizante que invadía todas las esferas del ser humano –el nacional catolicismo-, promovida en la sociedad por un control absoluto de todos los sistemas de producción y distribución de valores dirigidos por un partido fascista (la Falange) y por un movimiento (el Movimiento Nacion
al), liderado por un Caudillo al que se presentaba dotado de virtudes sobrehumanas, imponiendo políticas de clase, en contra de la clase trabajadora, la mayor víctima de aquel régimen.
El cambio del término fascismo a franquismo respondió a un proyecto político conservador exitoso, que consistía en presentar aquel régimen como un sistema meramente autoritario, dirigido por el General Franco y un grupo minoritario, de manera que una vez desaparecido el General y sus aliados inmediatos, el estado se convirtió fácilmente en un estado democrático. De ahí a reciclar nuestra historia y concluir, tal c
omo dice uno de los escritores más visibles mediáticamente en España, el Sr. Arturo Pérez Reverte, que no hubo ni buenos ni malos en nuestro pasado, sólo hay un paso. Este relativismo moral, tan presente en la cultura promovida por el establishment, traduce una enorme insensibilidad democrática. ¿Se imaginan a Günter Grass diciendo que en la Alemania nazi no hubo ni buenos ni malos?
Tal interpretación de nuestro pasado es profundamente errónea, pues oculta varios hechos. Uno es que aquel régimen no fue una dictadura de unas camarillas, sino de una clase, la burguesía, así como pequeña burguesía y sectores de las clases medias que, en su inmensa mayoría apoyó la dictadura, y bajo cuya enorme influencia continúa un estado, la cúspide funcionarial del cual está, en gran parte, ocupada por individuos que juraron lealtad a aquel régimen fascista. El caso del Tribunal Supremo es un ejemplo de ello. Y grandes sectores de la judicatura jugaron un papel clave en la represión de aquel estado. Indicar que gran número de miembros que juraron tal lealtad no tenían otra alternativa, es negar que miles y miles de exiliados no quisieron realizar aquel juramento, pagando un coste personal elevado, permaneciendo en el exilio. El hecho es que, bien por convicción, bien por oportunismo, se identificaron y aceptaron aquel régimen, que les permitió poder alcanzar las cotas de responsabilidad y poder negadas a otros que no quisieron, por mera coherencia democrática, aceptar aquel régimen.
Ahora bien, la juventud de este país (a la que se le ha negado su historia) debiera conocer que su situación es excepcional en Europa pues, cuando se estableció la democracia, tales funcionarios del Estado fascista no tuvieron que explicarse y justificar su comportamiento, tal como tuvieron que hacer colaboracionistas con regímenes nazis o fascistas parecidos en Europa. De nuevo, el Pacto del Silencio (que lo hubo), sobre el cual se basó la transición, hace que la juventud no conozca que en Alemania, por ejemplo, aquellos jueces que habían firmado lealtad al movimiento nazi tuvieron que pasar el proceso de desnazificación, mostrando que su comportamiento judicial no había beneficiado a aquel régimen, llevando siempre una señal de advertencia, que no podía desaparecer por un nuevo juramento a la Constitución. Un juramento no borra un pasado.
De ahí que la juventud en este país no conoce que sería impensable hoy, en Europa, que un Tribunal Supremo permitiera al partido fascista (que está prohibido en Alemania) que denunciara a un juez por haber analizado las atrocidades cometidas por el régimen nazi, llevándolo a los tribunales. Esta situación es totalmente impensable hoy en una Europa democrática. Y todavía más impensable es que a los miembros que juraron lealtad al régimen fascista se les permitiera decidir sobre tal caso. Es un hecho bochornoso que debería cubrir de vergüenza a la Corte Suprema y a España.
Es obvio que los miembros de la Corte Suprema no sienten tal vergüenza, pues incluso se sienten ofendidos y maltratados frente al creciente rechazo nacional e internacional de su comportamiento. Esta falta de vergüenza es un indicador más de su escasa sensibilidad democrática, que debiera ofender a cualquier persona con mínimos sentimientos democráticos. Refugiarse en meros legalismos para explicar el caso Garzón, o interpretarlo como meros conflictos interpersonales es diluir la responsabilidad histórica de lo que está pasando en nuestro país. Es más, su comportamiento está deslegitimando rápidamente a aquel Tribunal, que está alcanzando el mismo nivel de desprestigio que ya alcanzó el Tribunal Constitucional. No son los críticos, sino ellos mismos, los que están desacreditando a tal tribunal. Todo el estado debe estar al servicio de la población española, la mayoría de la cual pertenece a las clases populares. Su poder deriva de ellas y es injusto que unos jueces que se aprovecharon en su proyecto personal de la existencia de aquella horrible dictadura ahora sean más sensibles a las demandas de sus herederos que a la peticiones de sus víctimas, que atendió el juez Garzón. ¿Hasta cuándo continuará esta situación?
Extraído de:
http://www.vnavarro.org/?p=4056
Decenas de altos cargos del PP acaparaban los regalos de la red corrupta
Siempre era Navidad en la casa de los Gürtel
Decenas de altos cargos del PP acaparaban los regalos de la red corrupta
Para ganarse el favor de distintos cargos públicos o empresarios y así conseguir adjudicaciones de forma directa, u otro tipo de beneficios económicos (...) se entregaban dádivas de todo tipo, desde dinero en metálico a regalos de lujo." La Brigada de Blanqueo de Capitales de la Policía justificaba así en 2009 su interés en investigar las compras del cerebro de la trama Gürtel, Francisco Correa, en la Joyería Suárez, una de las más caras de Madrid.
El dinero público que la red corrupta ligada al PP transformó en su interés privado cobró también la forma de cientos de regalos que, una vez llegados a sus destinatarios, engrasaban la caja de la trama.
El lujo se convertía así en un pasaporte para los negocios opacos. El grueso del sumario del caso Gürtel relata decenas de ejemplos. Un informe de la unidad de blanqueo fechado en julio de 2009 detalla el desprendimiento con trazas de despilfarro del que hizo gala la trama. En la joyería Iborra de Valencia, "a escasa distancia de la sede de Orange Market", la trama adquirió 250 pulseras de plata por 2.900 euros. La policía sospecha que la factura "oculta el verdadero objeto comprado y/o su destinatario". Es un ejemplo. Álvaro Pérez, El Bigotes, era el responsable de la franquicia de Correa en la comunidad de Francisco Camps, su "amiguito del alma", según reconoció el presidente valenciano cazado al teléfono con El Bigotes.
"Te quiero un huevo", le dijo Camps. No era para menos. Un "listado de personalidades y regalos" que consta en el sumario hace de Valencia un festival de compras en manos de la trama. Estaban destinados a "distintas personalidades y cargos públicos que suministran una gran cantidad de trabajo" a la red corrupta, según recuerdan los investigadores.
En esa relación figura un bolso de la exclusiva firma Louis Vuitton 815 euros que colgaría del brazo de la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá. Era una costumbre, según cuenta el propio Bigotes a su mano derecha, Cándido Herrero: "Llevamos cuatro años regalándole a la alcaldesa; no nos da nada, no nos sirve de nada, pero tampoco me jode".
Relojes para Costa y Rambla
"Con motivo de lo que pudiera ser la campaña de navidad de los años 2006 y 2007", señala la policía, aparece una larga nómina de personalidades emparejadas con sus regalos. Relojes para el ex secretario general del PP valenciano Ricardo Costa o el número dos de Camps, Vicente Rambla, el bolso de Barberá y decenas de obsequios que salpican el sumario repitiéndose, en algunas ocasiones, los destinatarios. Costa figura en otra relación de El Bigotes, esta vez agraciado con una maleta de Loewe 1.130 euros.
Aibo, un perro robot de Sony, cayó en casa de los Camps, para sus niños. "Me vas a tumbar los reyes", le dijo la mujer de Camps, Isabel Bas. La Gürtel le dejó esa navidad un bolso, también de Loewe 750 euros. Un reloj de acero de Hublot 2.400 euros fue a la muñeca de la entonces consejera de Turismo valenciana, Milagrosa Martínez, hoy presidenta de las Cortes regionales. Había de todo y para todos. Los padres y los suegros de Camps también recibían regalos. La documentación intervenida por la policía da cuenta, incluso, de la compra de unas entradas para el Circo del Sol "cuyo beneficiario es el presidente" Camps, según anotan los agentes. Se pagaron en dinero negro por un importe de 701,50 euros.
Viajes para toda la familia
Las dádivas estaban a la orden del día no sólo en Valencia. El ex alto cargo de la empresa pública Fomento y desarrollo Municipal de Arganda del Rey (Madrid), Benjamín Martín Vasco, fue obsequiado con un reloj Cartier Tank americano, valorado en 3.975 euros. Pero, sobre todo, fue agraciado con un buen número de viajes. Entre 2003 y 2008, conoció Berlín, Nueva York, Venecia, Sicilia y se alojó en lujosos hoteles como el Metropole de Niza o el Villa des Orangers en Marrakech con cargo a las arcas de Viajes Pasadena, propiedad de Correa.
En junio de 2004, en la boda de Martín Vasco con María Esther Arévalo, Special Events corrió con "parte de los gastos generados por el enlace": juego de luces con láser, estancia en el hotel Ritz y un viaje de novios a Estados Unidos y la Polinesia por 28.888 euros, según detalla el sumario. Estas entregas en especie, concluye el informe sobre Martín Vasco, "responderían a contraprestaciones por el favorecimiento de este a las empresas promovidas por Correa".
Guillermo Ortega, ex alcalde de Majadahonda (Madrid) y ex alto cargo del Gobierno de Esperanza Aguirre, también fue agraciado con billetes de avión y tren, y viajes para él y su familia, como un crucero por el Atlántico (19.838 euros) que realizó entre el 12 y el 20 de julio de 2003. El informe detalla que este viaje "fue para tres adultos, dos niños y un infantil".
A los viajes y a los relojes, se suman unos abonos del Atlético de Madrid para Ortega por importe de 3.300 euros. Además de trajes, zapatos y una pantalla de plasma de 42 pulgadas, Arturo González Panero, otrora alcalde de Boadilla del Monte, viajó a cuenta de la "caja B" del grupo con sede en Serrano 40 en 2003. En su cuenta también quedó anotado el viaje de novios de su hermano por las islas griegas.
Extraído de:
http://www.publico.es/espana/304743/siempre/navidad/casa/grtel
Esta semana, en Madrid: "Misa por 'la victoria' franquista en Madrid"
Misa por "la victoria" franquista en Madrid
"Venimos a celebrar el aniversario del triunfo sobre los enemigos de Dios", anunció el cura
07/04/2010 08:00
"Hemos venido a celebrar el 71 aniversario del triunfo sobre los enemigos de Dios. Así de claro, pese a los que les da alergia decirlo". Con esa declaración de intenciones comenzó ayer el párroco de la basílica de los Jerónimos en Madrid, Julián Melero, una misa en honor de los vencedores en la Guerra Civil.
La ceremonia, auspiciada por la Iglesia, fue convocada por la Confederación Nacional de Combatientes y contó con la presencia de la hija del dictador, Carmen Franco, así como del ex líder de Fuerza Nueva, Blas Piñar, entre un centenar de asistentes. El párroco justificó durante media hora de sermón la conmemoración del 1 de abril de 1939, que se celebra sin interrupción desde el final de la guerra y el triunfo golpista.
"Como sacerdorte, dadas las circunstancias, les invito a celebrar esta acción de gracias por la vuelta hace 71 años de los derechos de Dios a nuestra patria", espetó Melero. El párroco recordó a los mártires y evocó 1937 como el momento en que en "la zona liberada durante la contienda" se iba produciendo la derrota de "los enemigos del cristianismo". "Eso sí es memoria histórica. De la buena", explicó el sacerdote.

Franquistas a la salida de misa, ayer, en Madrid.
"El martirio de la coherencia"
El párroco alertó asimismo a los asistentes contra los "nuevos enemigos de Dios", que en su opinión tratan de instalar el "martirio de la coherencia". Explicó a qué se refería con un ejemplo: "Hace poco una mujer fantástica se presentó a Miss California y la expulsaron por decir que el matrimonio sólo es concebible entre el hombre y la mujer. Eso es el martirio de la coherencia".
Los feligreses desfilaron hacia la salida de la basílica con el himno de España sonando en el órgano. A la salida, un grupo de jóvenes falangistas, que vendió todo tipo de símbolos fascistas prohibidos por la Ley de la Memoria Histórica, cantó el Cara al Sol, sin ningún efectivo policial presente para impedirlo, y para sorpresa de los turistas extranjeros que salían en ese momento del vecino Museo del Prado.
Extraído de:
http://www.publico.es/espana/304740/misa/victoria/franquista/madrid
Un nieto de Franco, acusado de disparar contra un conductor
Jaime Martínez Bordiú, acusado de disparar contra un conductor
La Guardia Civil ha acudido a su domicilio, en Villanueva de la Cañada, para tomarle declaración
La Guardia Civil ha trasladado esta tarde el coche de Jaime Martínez Bordiú, nieto del general Francisco Franco, desde su domicilio, en la calle Castillo de Ponferrada, de la urbanización Villafranca en la localidad madrileña de Villanueva de la Cañada, a dependencias del cuerpo de seguridad. Jaime Martínez Bordiú ha sido denunciado por disparar con un arma contra un ciudadano mientras conducía esta mañana por la carretera M 503. El acusado está prestando declaración en el cuartel del instituto armado de la localidad. Según el denunciante, el nieto de Franco iba hablando por el teléfono móvil mientras conducía. Le dio un golpe con el coche y, siempre según la versión del denunciante, en lugar de parar su vehículo continuó conduciendo y trató de golpearle en tres o cuatro ocasiones más, algo que no logró hacer porque el hombre ha conseguido esquivarle. Tras esto, cuando los dos coches estaban a la misma altura, Martínez Bordiú sacó un arma y efectuó cuatro disparos.
Según fuentes de la Guardia Civil, la sospecha es que se trate de un arma detonadora, ya que no hay heridas en el denunciante ni impactos de bala en el vehículo de éste. Además, las mismas fuentes han explicado que Martínez Bordiú no tiene armas legales porque fue obligado a depositar las que tenía tras la condena por maltratar a su ex novia Ruth Martínez, y por confesar en diferentes programas de televisión su adicción a las drogas.
Extraído de:
http://www.elpais.com/articulo/espana/Jaime/Martinez/Bordiu/acusado/disparar/conductor/elpepuesp/20100408elpepunac_18/Tes
sábado, 3 de abril de 2010
2-4-10: "Espejos. Una historia casi universal", de Eduardo Galeano.
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viernes, 2 de abril de 2010
Próximo programa: "Espejos. Una historia casi universal", de Eduardo Galeano.
jueves, 1 de abril de 2010
Tejemanejes del arte contemporáneo
(Extraído de: http://minchinela.com/repronto/2007/10/31/capitulo-7-arte-contemporaneo/).
jueves, 25 de marzo de 2010
Disposiciones para la Escuela en Barcelona en el año 1939
La Inspección de Primera Enseñanza de la provincia de Barcelona envió una circular a los maestros el día 6 de mayo de 1939 sobre el nuevo ideal de la Escuela Española. En el preámbulo se hace critica a la escuela laica, y se habla de los nuevos tiempos "heroicos" de la juventud española. Destancan las siguientes órdenes contenidas en dicha circular:
1. Reposición del Crucifijo.
2. En cada clase tenía que haber, además del retrato de Franco ("Caudillo"), una imagen de la Virgen y, preferiblemente, de la Inmaculada Concepción.
3. En el mes de María, es decir, mayo, se debía celebrar ante su imagen y según establecía la autoridad de la Diócesis.
4. Los niños debían saludar al comenzar la jornada escolar, en la entrada, con el "Ave María Purísima", siendo contestados (imaginamos que por los profesores y/o director) con el "Sin pecado concebida".
5. El Crucifijo repuesto debía tener como fondo la bandera de España.
6. Las ceremonias de izado la bandera al comenzar la jornada escolar, así como la de arriarla al terminar el día, eran obligatorias para todas las escuelas, y siempre debían ir acompañadas del himno nacional. Estas ceremonias debían realizarse en el patio de la escuela o en su interior cuando se carecía del mismo.
7. Para que se pudiera cumplir el precepto de oir misa los domingos, asistirían los niños con sus maestros a la iglesia en donde acudían las Organizaciones juveniles.
Se comprueba, pues, no sólo la muerte de la escuela laica sino el dominio absoluto de la religión en la escuela española de la posguerra. Es la aplicación del nacionalcatolicismo en la escuela.
(Esta circular ha sido consultada en el libro de Ignasi Riera, Los catalanes de Franco, Barcelona, 1999, págs. 68-70)
martes, 23 de marzo de 2010
Más SGAE
De: Sociedad General de Fabricantes de Mesas (SGFM)
Yo fabrico una mesa a Ramoncín, él va, me la paga y se la lleva a su casa. Un día invita a comer a sus amigos para hacerse una cena con jabugo, ostras, caviar de Beluga y otras delicatessen propias de un currante como él.
Pues bueno, ¿cómo es que sus amigos están comiendo en MI mesa, disfrutando de ella Y NO ME ESTÁN PAGANDO?.
¿Que ya la pagó en su momento Ramoncín y él hace lo que quiera con la mesa?. ¡De eso nada!.
Yo se la vendí a ÉL y no al gordo de Echanove que se está poniendo ciego comiendo en mi mesa.
Así que cada vez que alguien coma en una mesa y no sea éste el que la compró me tiene que pagar.
Pero espera, no solo eso, sino que el que saque beneficio económico de mi trabajo (la puñetera mesa), lo voy a sangrar.
O sea, todos los restaurantes que me paguen 2000€ al mes por usar mis mesas.
¿Pero por qué restaurantes solo?, TODO EL MUNDO USA MESAS: las oficinas necesitan mesa para trabajar Y GANAN DINERO POR ELLO, los voy a sangrar a todos.
¿Una boda?, que paguen por las mesas, ¿NO PAGAN POR LOS LANGOSTINOS? (Ramoncín dixit).
Pero claro, hay un problema: yo antes hacía mesas, pero hace años que no hago ni una y nadie usa una mesa mía. Pues no pasa nada, yo cobro por TODAS las mesas. Es más, por todo lo que tenga 4 patas y una tabla encima. Por si acaso, vete a saber si alguna de ellas es mía o de mis amigos de la Asociación.
Pero da igual si esas mesas son de Ikea, YO las cobro y luego digo que el dinero se lo lleva Ikea.
¿Nadie es capaz de pararle los pies a esta gente?...
lunes, 22 de marzo de 2010
domingo, 21 de marzo de 2010
¿Democracia?

PSOE y PP bloquean la reforma del sistema electoral
Madrid - 17/03/2010
Los nacionalistas apoyan a socialistas y populares para impedir que se pongan en marcha las reformas para mejorar la proporcionalidad del sistema
"Nos han expulsado del sistema electoral", ha asegurado el diputado de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, al informar de que el PSOE y el PP han bloqueado la reforma de la ley electoral.
Socialistas y populares han logrado apoyo de los nacionalistas para impedir que se pongan en marcha las reformas que sugería el Consejo de Estado para mejorar la proporcionalidad del sistema. Por ejemplo, para aumentar el número de diputados, para eliminar los mínimos por provincia para lograr escaño, para perfeccionar la ley d?hont o para fijar un fondo estatal de restos.
Izquierda Unida y UPyD encabezaban la petición por entender que la actual ley penaliza a los partidos nacionales, puesto que precisan muchos más votos que el resto para tener escaño. Durante dos años ha trabajado una subcomisión parlamentaria en la que tan sólo ha habido avances colaterales, como el formato de las papeletas del Senado, pero en ningún caso referidos al sistema.
Socialistas y populares aducen motivos de austeridad para negarse a subir el número de diputados y de respeto al sistema proporcional para rechazar el resto de propuestas.
Llamazares ha lamentado el acuerdo del PSOE y el PP que, en su opinión, acaba en la práctica con los trabajos de la subcomisión. Habló de "portazo electoral" y de cómo los nacionalistas "defienden sus privilegios".
jueves, 18 de marzo de 2010
Eduardo Galeano: "Espejos. Una historia casi universal"
"La impunidad es hija del olvido"
Quiero recomendar vivamente el libro "Espejos (Una historia casi universal) de Eduardo Galeano, Editorial Siglo XXI.
No daré muchas explicaciones, simplemente digo que es un libro que todo el mundo debería leer. Dejo algunos de los muchos fragmentos que componen el libro.
(Ver esta web)
Epicuro
En su jardín de Atenas, Epicuro hablaba contra los miedos.
Contra el miedo a los dioses, a la muerte, al dolor y al fracaso.
Es pura vanidad, decía, creer que los dioses se ocupan de nosotros. Desde su inmortalidad, desde su perfección, ellos no nos otorgan premios ni castigos. Los dioses no son terribles porque nosotros, efímeros, mal hechos, no merecemos nada más que su indiferencia.
Tampoco la muerte es terrible, decía. Mientras nosotros somos, ella no es; y cuando ella es, nosotros dejamos de ser.
¿Miedo al dolor? Es el miedo al dolor el que más duele, pero nada hay más placentero que el placer cuando el dolor se va.
¿Y el miedo al fracaso? ¿Qué fracaso? Nada es suficiente para quien lo suficiente es poco, pero ¿qué gloria podría compararse al goce de charlar con los amigos en una tarde de sol? ¿Qué poder puede tanto como la necesidad que nos empuja a amar, a comer, a beber?
Hagamos dichosa, proponía Epicuro, la inevitable mortalidad de la vida...
Hipatia
-Va con cualquiera- decían, queriendo ensuciar su libertad.
-No parece mujer- decían, queriendo elogiar su inteligencia.
Pero numerosos profesores, magistrados, filósofos y políticos acudían desde lejos a la Escuela de Alejandría, para escuchar su palabra.
Hipatia estudiaba los enigmas que habían desafiado a Euclides y a Arquímedes, y hablaban contra la fe ciega, indigna del amor divino y del amor humano. Ella enseñaba a dudar y a preguntar. Y aconsejaba:
-Defiende tu derecho a pensar. Pensar equivocándote es mejor que no pensar.
¿Qué hacía esa mujer hereje dictando cátedra en una ciudad de muchos cristianos?
La llamaban bruja y hechicera, la amenazaban de muerte.
Y un mediodía de marzo del año 415, el gentío se le echó encima. Y fue arrancada y acuchillada. Y en la plaza pública la hoguera se llevó lo que quedaba de ella.
- Se investigará- dijo el prefecto de Alejandría.
El papá del Ogro
Los más famosos cuentos infantiles, obras terroristas, también merecen figurar en el arsenal de las armas adultas contra la gente menuda.
Hansel y Gretel te advierten que serás abandonado por tus padres, Caperucita Roja te informa que cada desconocido puede ser el lobo que te comerá, la Cenicienta te obliga a desconfiar de las madrastras y las hermanastras. Pero entre todos los personajes, el Ogro es el que más eficazmente ha enseñado la obediencia y ha difundido el miedo en las huestes infantiles.
El Ogro comeniños de los cuentos de Perrault tuvo por modelo a un ilustre caballero, Gilles de Rais, que había peleado junto a Juana de Arco en Orleans y en otras batallas.
Este señor de varios castillos, el mariscal más joven de Francia, fue acusado de torturar, violar y matar a los niños errantes que deambulaban por sus señoríos en busca de pan o de empleo en los coros que cantaban sus hazañas. Sometido a tortura, Gilles confesó centenares de infanticidios, con detallados relatos de sus deleites carnales.
Acabó en la horca.
Cinco siglos y medio después, fue absuelto. Un tribunal, reunido en el Senado de Francia, revisó el proceso, dictaminó que era una patraña y revocó la sentencia.
Él no pudo celebrar la buena noticia.
Marco Polo
Estaba preso, en Génova, cuando dictó su libro de viajes. Sus compañeros
de cárcel le creían todo. Cuando escuchaban las aventuras de Marco Polo,
veintisiete años de viajes por los caminos de Oriente, todos los presos se
escapaban y viajaban con él.
Tres años después, el prisionero veneciano publicó su libro. Publicó es un
decir, porque la imprenta no existía en Europa. Circularon algunas copias,
hechas a mano. Los pocos lectores que Marco Polo encontró no le creyeron ni
una palabra.
Alucinaba el mercader: ¿así que las copas de vino se alzaban en el aire sin
que nadie las tocara, y llegaban a los labios del gran Kan? ¿Así que había
mercados donde un melón de Afganistán era el precio de una mujer? Los más
piadosos dijeron que no estaba bien de la cabeza.
En el mar Caspio, camino del monte Ararat, este delirante había visto
aceites que ardían, y había visto rocas que ardían en las montañas de China.
Sonaba por lo menos ridículo eso de que los chinos tenían dinero de papel,
billetes sellados por el emperador mongol, y barcos donde navegaban más de
mil personas. Sólo carcajadas merecían el unicornio de Sumatra y las arenas
cantoras del desierto de Gobi, y eran simplemente inverosímiles esas telas que se burlaban del fuego en los poblados que Marco Polo había encontrado más allá de Taklinakán.
Siglos después, se supo:
los aceites que ardían eran petróleo;
las piedras que ardían, carbón;
los chinos usaban papel moneda desde hacía quinientos años y sus buques,
diez veces más grandes que los buques europeos, tenían huertas que daban
verduras frescas a los marineros y les evitaban el escorbuto;
el unicornio era el rinoceronte;
el viento hacía sonar las cumbres de los médanos en el desierto;
y eran de amianto las telas resistentes al fuego.
En tiempos de Marco Polo, Europa no conocía el petróleo, ni el carbón, ni el papel moneda, ni los grandes buques, ni el rinoceronte, ni las altas dunas, ni el amianto.

¿Qué no inventaron los chinos?
Allá en la infancia, supe que China era un país que estaba al otro lado del
Uruguay y se podía llegar allí si uno tenía la paciencia de cavar un pozo bien hondo.
Después, algo aprendí de historia universal, pero la historia universal era, y sigue siendo, la historia de Europa. El resto del mundo yacía, yace, en tinieblas.
China también. Poco o nada sabemos del pasado de una nación que inventó casi todo.
La seda nació allí, hace cinco mil años.
Antes que nadie, los chinos descubrieron, nombraron y cultivaron el té.
Fueron los primeros en extraer sal de pozos profundos y fueron los primeros en usar gas y petróleo en sus cocinas y en sus lámparas.
Crearon arados de hierro de porte liviano y máquinas sembradoras, trilladoras y cosechadoras, dos mil años antes de que los ingleses mecanizaran su agricultura.
Inventaron la brújula mil cien años antes de que los barcos europeos empezaran a usarla.
Mil años antes que los alemanes, descubrieron que los molinos de agua podían dar energía a sus hornos de hierro y de acero.
Hace mil novecientos años, inventaron el papel.
Imprimieron libros seis siglos antes que Gutenberg, y dos siglos antes que él usaron tipos móviles de metal en sus imprentas.
Hace mil doscientos años inventaron la pólvora, y un siglo después el cañón.
Hace novecientos años, crearon máquinas de hilar seda con bobinas movidas a pedal, que los italianos copiaron con dos siglos de atraso.
También inventaron el timón, la rueca, la acupuntura, la porcelana, el fútbol, los naipes, la linterna mágica, la pirotecnia, la cometa, el papel moneda, el reloj mecánico, el sismógrafo, la laca, la pintura fosforescente, los carretes de pescar, el puente colgante, la carretilla, el paraguas, el abanico, el estribo, la herradura, la llave, el cepillo de dientes y otras menudencias.
La gran ciudad flotante
A principios del siglo quince, el almirante Zheng, comandante de la flota china, grabó en piedra, en las costas de Ceylán, su homenaje a Alá, Shiva y Buda. Y a los tres pidió, en tres idiomas, la bendición de sus marineros.
Zheng, eunuco fiel al imperio que lo había mutilado, encabezó la flota más grande de cuantas hayan navegado los mares del mundo.
Al centro, las naves gigantes, con sus huertos de frutas y legumbres, y alrededor un bosque de mil mástiles:
Se despliegan las velas como nubes del cielo...
Los barcos iban y venían entre los puertos de China y las costas del África, pasando por Java y la India y Arabia y... Los marineros partían de China llevando porcelanas, sedas, lacas, jades, y volvían cargados de historias y de plantas mágicas y de jirafas, elefantes y pavos reales. Descubrían idiomas, dioses, costumbres. Conocieron las diez utilidades del coco y el inolvidable sabor del mango, descubrieron caballos pintados a rayas blancas y negras y aves de largas patas que corrían como caballos, encontraron incienso y mirra en Arabia, y en Turquía piedras raras, como el ámbar, al que llamaron saliva de dragón. En las islas del sur fueron asombrados por pájaros que hablaban como hombres y por hombres que llevaban un sonajero colgando entre las piernas, para anunciar sus virtudes sexuales.
Los viajes de la gran flota china eran misiones de exploración y de comercio. No eran empresas de conquista. Ningún afán de dominio obligaba a Zheng a despreciar ni a condenar lo que encontraba. Lo que no era admirable resultaba, al menos, digno de curiosidad. Y de viaje en viaje iba creciendo la biblioteca imperial de Pekín, que en cuatro mil libros reunía los saberes del mundo.
Seis libros tenía, por entonces, el rey de Portugal.
Generoso el Papa
Setenta años después de aquellos viajes de la flota china, España inició la conquista de América y sentó a un español en el trono del Vaticano.
Rodrigo Borgia, nacido en Valencia, se convirtió en el Papa de Roma y pasó a llamarse Alejandro VI, gracias a los votos de los cardenales que compró con oro y plata cargados en cuatro mulas.
El Papa español promulgó sus Bulas de donación, que regalaron a los reyes de España y a sus herederos, en nombre de Dios, las islas y tierras que unos años después se llamaron América.
El Papa también confirmó que Portugal era dueña y señora de las islas y tierras del África negra, de las que arrancaba, desde hacía medio siglo, oro, marfil y esclavos.
Las intenciones no eran exactamente las mismas que habían guiado las navegaciones del almirante Zheng. El Papa regalaba América y el África para que las naciones bárbaras sean abatidas y reducidas a la fe católica.
España tenía, por entonces, quince veces menos habitantes que América y el África negra tenía cien veces más habitantes que Portugal.
El Mal copia al Bien
En uno de sus frescos, en una capilla de Padua, el Giotto mostró los tormentos que los diablos infligían a los pecadores en el infierno.
Como en otras obras de otros artistas de la época, los instrumentos del suplicio infernal provocaban espanto y miedo. Y cualquiera podía reconocer, en ese muestrario, las herramientas que la Santa Inquisición utilizaba para imponer la fe católica. Dios inspiraba a su peor enemigo: Satanás imitaba, en el infierno, la tecnología del dolor que los inquisidores aplicaban en la tierra.
El castigo confirmaba que este mundo no era más que un ensayo general del infierno. En el Más Acá y en el Más Allá, la desobediencia merecía el mismo premio.
Argumentos de la fe
Durante seis siglos, en varios países, la Santa Inquisición castigó a los rebeldes, a los herejes, a las brujas, a los homosexuales, a los paganos...
Muchos fueron a parar a la hoguera; y con leña verde ardieron los condenados al fuego lento. Y muchos más fueron sometidos a tortura. Éstos eran algunos de los instrumentos utilizados para arrancar confesiones, corregir convicciones y sembrar pánicos:
el collar de púas,
la jaula colgante,
la mordaza de hierro que evitaba gritos incómodos,
la sierra que lentamente te partía por la mitad,
los torniquetes estrujadedos,
los torniquetes aplastacabezas,
el péndulo rompehuesos,
la silla de pinchos,
la larga aguja que penetraba en los lunares del Diablo,
las garras de hierro que desgarraban la carne,
las pinzas y tenazas calentadas al rojo vivo,
los sarcófagos con clavos adentro,
las camas de hierro que se estiraban hasta descoyuntar las piernas y los
brazos,
los azotes de puntas de ganchos o de cuchillas,
los toneles llenos de mierda,
el brete, el cepo, las poleas, las argollas, los garfios,
la pera que se abría y desgarraba la boca de los herejes, el culo de los
homosexuales y la vagina de las amantes de Satanás,
la pinza que trituraba las tetas de las brujas y de las adúlteras,
el fuego en los pies y otras armas de la virtud.
El Bosco
Un condenado caga monedas de oro.
Otro cuelga de una llave inmensa.
El cuchillo tiene orejas.
El arpa ejecuta al músico.
El fuego hiela.
El cerdo viste toca de monja.
En el huevo, habita la muerte.
Las máquinas manejan a la gente.
Cada cual en lo suyo.
Cada loco con su tema.
Nadie se encuentra con nadie.
Todos corren hacia ninguna parte.
No tienen nada en común, salvo el miedo mutuo.
—Hace cinco siglos, Hieronymus Bosch pintó la globalización —comenta John
Berger.
Alabada sea la ceguera
Allá por el año 300, en Siracusa, Sicilia, santa Lucía se arrancó los ojos, o se los arrancaron, por negarse a aceptar un marido pagano. Perdió la vista para ganar el Cielo, y las estampitas muestran a la santa sosteniendo un plato donde brinda sus ojos a Nuestro Señor Jesucristo.
Mil doscientos cincuenta años después, san Ignacio de Loyola, fundador de la orden de los jesuitas, publicó en Roma sus ejercicios espirituales. Allí escribió este testimonio de su ciega sumisión:
Tomad, Señor, y recibid toda mi libertad, mi memoria, mi entendimiento y toda mi voluntad.
Y por si fuera poco:
Debo siempre creer, para en todo acertar, que lo blanco que yo veo es negro, si la Iglesia jerárquica así lo determina.
Digestiones
Potosí, Guanajuato y Zacatecas comían indios. Ouro Preto comía negros.
En suelo español, rebotaba la plata que venía del trabajo forzado de los indios de América. En Sevilla, la plata estaba de paso. Iba a parar a la panza de los banqueros flamencos, alemanes y genoveses, y de los mercaderes florentinos, ingleses y franceses, que tenían hipotecada la corona española y todos sus ingresos.
Sin la plata de Bolivia y de México, puente de plata que atravesó la mar, ¿habría podido Europa ser Europa?
En suelo portugués, rebotaba el oro que venía del trabajo esclavo en Brasil.
En Lisboa, el oro estaba de paso. Iba a parar a la panza de los banqueros y los mercaderes británicos, acreedores del reino, que tenían hipotecada la corona portuguesa y todos sus ingresos.
Sin el oro de Brasil, puente de oro que atravesó la mar, ¿habría sido posible la revolución industrial en Inglaterra?
Y sin la compra y venta de negros, ¿habría sido Liverpool el puerto más importante del mundo y la empresa Lloyd's la reina de los seguros?
Sin los capitales del tráfico negrero, ¿quién hubiera financiado la máquina de vapor de James Watt? ¿En qué hornos se hubieran fabricado los cañones de George Washington?
Fundación de las agencias de noticias
Napoleón fue definitivamente aniquilado por los ingleses en la batalla de Waterloo, al sur de Bruselas.
El mariscal Arthur Wellesley, duque de Wellington, se adjudicó la victoria, pero el vencedor fue el banquero Nathan Rothschild, que no disparó ni un tiro y estaba muy lejos de allí.
Rothschild operó al mando de una minúscula tropa de palomas mensajeras.
Las palomas, veloces y bien amaestradas, le llevaron la noticia a Londres. Él supo antes que nadie que Napoleón había sido derrotado, pero hizo correr la voz de que la victoria francesa había sido fulminante, y despistó al mercado desprendiéndose de todo lo que fuera británico, bonos, acciones, dinero. Y en un santiamén todos lo imitaron, porque él siempre sabía lo que hacía, y a precio de basura vendieron los valores de la nación que creían vencida. Y entonces Rothschild compró. Compró todo, a cambio de nada.
Así Inglaterra triunfó en el campo de batalla y fue derrotada en la Bolsa de Valores.
El banquero Rothschild multiplicó por veinte su fortuna y se convirtió en el hombre más rico del mundo.
Algunos años después, a mediados del siglo diecinueve, nacieron las primeras agencias internacionales de prensa: Havas, que ahora se llama France Presse, Reuter, Associated Press...
Todas usaban palomas mensajeras.
América según Humboldt
Mientras el siglo diecinueve daba sus primeros pasos, Alexander von Humboldt entró en América y descubrió sus adentros. Años después, escribió:
* Sobre las clases sociales: México es el país de la desigualdad. Salta a la vista la desigualdad monstruosa de los derechos y las fortunas. La piel más o menos blanca decide la clase que ocupa el hombre en la sociedad.
* Sobre los esclavos: En ningún lugar uno se avergüenza tanto de ser europeo como en las Antillas, sean francesas, inglesas, danesas o españolas. Discutir sobre qué nación trata mejor a los negros es como elegir entre ser acuchillado o desollado.
* Sobre los indios: Entre todas las religiones, ninguna enmascara tanto la infelicidad humana como la religión cristiana. Quien visite a los desafortunados americanos sujetos al látigo de los frailes, no querrá volver a saber nada más de los europeos y su teocracia.
* Sobre la expansión de los Estados Unidos: Las conquistas de los norteamericanos me disgustan mucho. Les deseo lo peor en el México tropical.
Y lo mejor sería que se quedaran en casa, en lugar de difundir su loca esclavitud.
Fundación de la Universidad
En la época colonial, las familias brasileñas que podían darse ese lujo mandaban a sus hijos a estudiar a la Universidad de Coimbra, en Portugal.
Después, hubo en Brasil algunas escuelas para formar doctores en derecho o en medicina: pocos doctores, porque pocos eran sus posibles clientes en un país donde muchos eran los que no tenían ningún derecho, ni más medicina que la muerte.
Universidad, no había.
Pero en 1922, el rey belga Leopoldo III anunció su visita al país y tan augusta presencia merecía el título de doctor honoris causa, que sólo la institución universitaria podía otorgar.
Para eso nació la Universidad. Fue inventada de apuro, en la casona que ocupaba el Instituto Imperial de Ciegos. Lamentablemente, no hubo más remedio que echar a los ciegos.
Y así Brasil, que debe a los negros lo mejor de su música, su fútbol, su comida y su alegría, pudo doctorar a un rey cuyo único mérito era ser el heredero de una familia especializada en el exterminio de negros en el Congo.
Peligro en el camino
Alrededores de Sevilla, invierno de 1936: se acercan las elecciones españolas.
Anda un señor recorriendo sus tierras, cuando un andrajoso se le cruza en el camino.
Sin bajarse del caballo, el señor lo llama y le pone en la mano una moneda y una lista electoral.
El hombre deja caer las dos, la moneda y la lista, y dándole la espalda dice:
—En mi hambre, mando yo.
El Diablo es rojo
Melilla, verano de 1936: estalla el golpe de estado contra la república española.
El trasfondo ideológico será explicado, tiempo después, por el ministro de Información, Gabriel Arias Salgado:
—El Diablo vive en un pozo de petróleo, en Bakú, y desde allí da instrucciones a los comunistas.
El incienso contra el azufre, el Bien contra el Mal, los cruzados de la Cristiandad contra los nietos de Caín. Hay que acabar con los rojos, antes de que los rojos acaben con España: los presos se dan la gran vida, los maestros desalojan a los curas de las escuelas, las mujeres votan como si fueran varones, el divorcio profana el sagrado matrimonio, la reforma agraria amenaza el señorío de la Iglesia sobre las tierras...
El golpe nace matando, y desde el principio es muy expresivo.
Generalísimo Francisco Franco:
—Salvaré a España del marxismo al precio que sea.
—¿Y si eso significa fusilar a media España?
—Cueste lo que cueste.
General José Millán-Astray:
—¡Viva la muerte!
General Emilio Mola:
—Cualquiera que sea, abierta o secretamente, defensor del Frente Popular, debe ser fusilado.
General Gonzalo Queipo de Llano:
—¡Id preparando sepulturas!
Guerra Civil es el nombre del baño de sangre que el golpe de estado desata.
El lenguaje pone, así, el signo de la igualdad entre la democracia que se defiende y el cuartelazo que la ataca, entre los milicianos y los militares, entre el gobierno elegido por el voto popular y el caudillo elegido por la gracia de Dios.
Guernica
París, primavera de 1937: Pablo Picasso despierta y lee.
Lee el diario mientras desayuna, en su taller.
El café se le enfría en la taza.
La aviación alemana ha arrasado la ciudad de Guernica. Durante tres horas, los aviones nazis han perseguido y ametrallado al gentío que huía de la ciudad en llamas.
El general Franco asegura que Guernica ha sido incendiada por dinamiteros asturianos y pirómanos vascos enrolados en las filas comunistas.
Dos años después, en Madrid, Wolfram von Richthofen, comandante de las tropas alemanas en España, acompaña a Franco en el palco de la victoria: matando españoles, Hitler ha ensayado su próxima guerra mundial.
Muchos años después, en Nueva York, Colin Powell pronuncia un discurso, en las Naciones Unidas, anunciando la inminente aniquilación de Irak.
Mientras él habla, el fondo de la sala no se ve, Guernica no se ve. La reproducción del cuadro de Picasso, que decora la pared, ha sido completamente cubierta por un enorme paño azul.
Las autoridades de las Naciones Unidas han decidido que ése no es el acompañamiento más adecuado para la proclamación de una nueva carnicería.
Las cárceles más baratas del mundo
Franco firmaba las sentencias de muerte, cada mañana, mientras desayunaba.
Los que no fueron fusilados, fueron encerrados. Los fusilados cavaban sus propias fosas y los presos construían sus propias cárceles.
Costo de mano de obra, no hubo. Los presos republicanos, que alzaron la célebre prisión de Carabanchel, en Madrid, y muchas más por toda España, trabajaban, nunca menos de doce horas al día, a cambio de un puñado de monedas, casi todas invisibles. Además, recibían otras retribuciones: la satisfacción de contribuir a su propia regeneración política y la reducción de la pena de vivir, porque la tuberculosis se los llevaba más temprano.
Durante años y años, miles y miles de delincuentes, culpables de oponer resistencia al golpe militar, no sólo construyeron cárceles. Fueron también obligados a reconstruir pueblos derruidos y a hacer embalses, canales de riego, puertos, aeropuertos, estadios, parques, puentes, carreteras; y tendieron nuevas vías de tren y dejaron los pulmones en las minas de carbón, mercurio, amianto y estaño.
Y empujados a bayonetazos erigieron el monumental Valle de los Caídos, en homenaje a sus verdugos.
La impunidad es hija del olvido
El imperio otomano se caía a pedazos y los armenios pagaron el pato.
Mientras ocurría la primera guerra mundial, una carnicería programada por el gobierno acabó con la mitad de los armenios de Turquía: casas saqueadas y quemadas, caravanas de desnudos arrojados al camino sin agua ni nada, mujeres violadas a la luz del día en la plaza del pueblo, cuerpos mutilados flotando en los ríos.
Quien no murió de sed o hambre o frío, murió de cuchillo o bala. O de horca. O de humo: en el desierto de Siria, los armenios expulsados de Turquía fueron encerrados en cuevas y asfixiados con humo, en lo que fue algo así como una profecía de las cámaras de gas de la Alemania nazi.
Veinte años después, Hitler estaba programando, con sus asesores, la invasión de Polonia. Midiendo los pros y los contras de la operación, Hitler advirtió que habría protestas, algún escándalo internacional, algún griterío, pero aseguró que ese ruido no duraría mucho. Y preguntando comprobó:
—¿Quién se acuerda de los armenios?
Quiéreme mucho
Los amigos de Adolf Hitler tienen mala memoria, pero la aventura nazi no hubiera sido posible sin la ayuda que de ellos recibió.
Como sus colegas Mussolini y Franco, Hitler contó con el temprano beneplácito de la Iglesia Católica.
Hugo Boss vistió su ejército.
Bertelsmann publicó las obras que instruyeron a sus oficiales.
Sus aviones volaban gracias al combustible de la Standard Oil y sus soldados viajaban en camiones y jeeps marca Ford.
Henry Ford, autor de esos vehículos y del libro El judío internacional, fue su musa inspiradora. Hitler se lo agradeció condecorándolo.
También condecoró al presidente de la IBM, la empresa que hizo posible la identificación de los judíos.
La Rockefeller Foundation financió investigaciones raciales y racistas de la medicina nazi.
Joe Kennedy, padre del presidente, era embajador de los Estados Unidos en Londres, pero más parecía embajador de Alemania. Y Prescott Bush, padre y abuelo de presidentes, fue colaborador de Fritz Thyssen, quien puso su fortuna al servicio de Hitler.
El Deutsche Bank financió la construcción del campo de concentración de Auschwitz.
El consorcio IGFarben, el gigante de la industria química alemana, que después pasó a llamarse Bayer, Basf o Hoechst, usaba como conejillos de Indias a los prisioneros de los campos, y además los usaba de mano de obra.
Estos obreros esclavos producían de todo, incluyendo el gas que iba a matarlos.
Los prisioneros trabajaban también para otras empresas, como Krupp, Thyssen, Siemens, Varta, Bosch, Daimler Benz, Volkswagen y BMW, que eran la base económica de los delirios nazis.
Los bancos suizos ganaron dinerales comprando a Hitler el oro de sus víctimas: sus alhajas y sus dientes. El oro entraba en Suiza con asombrosa facilidad, mientras la frontera estaba cerrada a cal y canto para los fugitivos de carne y hueso.
Coca-Cola inventó la Fanta para el mercado alemán en plena guerra. En ese período, también Unilever, Westinghouse y General Electric multiplicaron allí sus inversiones y sus ganancias. Cuando la guerra terminó, la empresa ITT recibió una millonaria indemnización porque los bombardeos aliados habían dañado sus fábricas en Alemania.
Fotos: Un hongo grande como el cielo
Cielo de Hiroshima, agosto de 1945.
El avión B-29 se llama Enola Gay, como la mamá del piloto.
Enola Gay trae un niño en la barriga. La criatura, llamada Little Boy, mide tres metros y pesa más de cuatro toneladas.
A las ocho y cuarto de la mañana, cae. Demora un minuto en llegar. La explosión equivale a cuarenta millones de cartuchos de dinamita.
Allí donde Hiroshima era, se alza la nube atómica. Desde la cola del avión, George Carón, fotógrafo militar, dispara su cámara.
Este inmenso, hermoso, hongo blanco, se convierte en el logotipo de cincuenta y cinco empresas de Nueva York y del concurso de Miss Bomba Atómica, en Las Vegas.
En 1970, un cuarto de siglo después, se publican por vez primera algunas fotos de las víctimas de las radiaciones, que eran secreto militar.
En 1995, la Smithsonian Institution anuncia en Washington una gran exposición sobre las explosiones de Hiroshima y Nagasaki.
El gobierno la prohíbe.
No fue un regalo
A lo largo de treinta años de guerra, Vietnam propinó tremendas palizas a dos potencias imperiales: derrotó a Francia y derrotó a los Estados Unidos.
Grandeza y horror de la independencia nacional: Vietnam sufrió más bombas que todas las que cayeron en la segunda guerra mundial; sobre sus junglas y sus campos se derramaron ochenta millones de litros de exterminadores químicos; dos millones de vietnamitas murieron; y fueron incontables los mutilados, las aldeas aniquiladas, los bosques arrasados, las tierras esterilizadas y los envenenamientos heredados por las generaciones siguientes.
Los invasores actuaron con la impunidad que la historia otorga y el poder garantiza.
Tardía revelación: en el año 2006, tras casi cuarenta años de secreto, se supo que existía un informe de nueve mil páginas de minuciosas investigaciones del Pentágono. El informe comprobaba que habían cometido crímenes de guerra contra la población civil todas las divisiones militares de los Estados Unidos en Vietnam.
La sal de esta tierra
En 1947, la India se convirtió en país independiente.
Entonces cambiaron de opinión los grandes diarios hindúes, escritos en inglés, que se habían burlado de Mahatma Gandhi, personajito ridículo, cuando lanzó, en 1930, la marcha de la sal.
El imperio británico había alzado una muralla de troncos de cuatro mil seiscientos kilómetros de largo, entre el Himalaya y la costa de Orissa, para impedir el paso de la sal de esta tierra. La libre competencia prohibía la libertad: la India no era libre de consumir su propia sal, aunque era mejor y más barata que la sal importada desde Liverpool.
A la larga, la muralla envejeció y murió. Pero la prohibición continuó, y contra ella lanzó su marcha un hombre chiquito, huesudo, miope, que andaba medio desnudo y caminaba apoyado en un bastón de bambú.
A la cabeza de unos pocos peregrinos, Mahatma Gandhi inició una caminata hacia la mar. Al cabo de un mes, tras mucho andar, una multitud lo acompañaba. Cuando llegaron a la playa, cada uno recogió un puñado de sal.
Así, cada uno violó la ley. Era la desobediencia civil contra el imperio británico.
Unos cuantos desobedientes cayeron ametrallados y más de cien mil marcharon presos.
Presa estaba, también, su nación.
Diecisiete años después, la desobediencia la liberó.
La educación en tiempos de Franco
Andrés Sopeña Monsalve ha hecho un repaso de sus libros escolares:
* Sobre los españoles, los árabes y los judíos: Proclamemos también en alto que España no ha sido nunca un país atrasado, pues desde los primeros tiempos realizó inventos tan útiles como la herradura, que enseñó a los pueblos más adelantados de la tierra.
Aunque los árabes, al venir a España, eran simples y feroces guerreros del desierto, el contacto con los españoles despertó en ellos ilusiones de arte y saber.
En varias ocasiones, los judíos habían martirizado a niños cristianos con horrendos suplicios. Por todo esto, el pueblo les odiaba.
* Sobre América: Un día se presentó a Doña Isabel la Católica un marinero, que se llamaba Cristóbal Colón, diciéndole que él quería recorrer los mares y buscar las tierras que hubiera en ellos y enseñar a todas las gentes a ser buenos y rezar.
A España le dio mucha pena de aquellas pobres gentes de América.
* Sobre el mundo: El Inglés y el francés son lenguas tan gastadas, que van camino de una disolución completa.
Los chinos no tienen descanso semanal y son fisiológica y espiritualmente inferiores a los demás hombres.
* Sobre los ricos y los pobres: Como todo está cubierto de nieve y hielo, los pajaritos no pueden encontrar nada y ahora son pobres. Por esto les doy de comer, de la misma manera que los ricos sostienen y alimentan a los pobres.
El socialismo organiza a los pobres para que destruyan a los ricos.
* Sobre la misión del generalísimo Franco: Rusia había soñado con clavar la hoz ensangrentada de su emblema en este hermoso pedazo de Europa, y todas las masas comunistas y socialistas de la tierra, unidas con masones y judíos, anhelaban triunfar en España... Y entonces surgió el hombre, el salvador, el Caudillo. Encomendar al pueblo, que no ha estudiado ni aprendido el difícil arte de gobernar, la responsabilidad de dirigir un Estado, es una insensatez o una maldad.
* Sobre la buena salud: Los excitantes como el café, el tabaco, el alcohol, los periódicos, la política, el cine y el lujo minan y gastan sin cesar nuestro organismo.
La justicia en tiempos de Franco
Arriba, en lo alto del estrado, enfundado en su toga negra, el presidente del tribunal. A la derecha, el abogado. A la izquierda, el fiscal.
Escalones abajo, el banquillo de los acusados, todavía vacío. Un nuevo proceso va a comenzar.
Dirigiéndose al ujier, el juez, Alfonso Hernández Pardo, ordena:
—Que pase el condenado.
Pelé
Dos clubes británicos disputaban el último partido del campeonato. No faltaba mucho para el pitazo final, y seguían empatados, cuando un jugador chocó con otro y cayó despatarrado al piso.
Una camilla lo retiró de la cancha y en un santiamén todo el equipo médico puso manos a la obra, pero el desmayado no reaccionaba.
Pasaban los minutos, los siglos, y el entrenador se estaba tragando el reloj con agujas y todo. Ya había hecho los cambios reglamentarios. Sus muchachos, diez contra once, se defendían como podían, pero no era mucho lo que podían.
La derrota se veía venir, cuando de pronto el médico corrió hacia el entrenador y le anunció, eufórico:
—¡Lo logramos! ¡Está despertando!
Y en voz baja, agregó:
—Pero no sabe quién es.
El entrenador se acercó al jugador, que balbuceaba incoherencias mientras intentaba levantarse, y al oído le informó:
—Tú eres Pelé.
Ganaron cinco a cero.
Hace años escuché, en Londres, esta mentira que decía la verdad.
El jardinero
A fines de 1967, en un hospital de África del Sur, Christian Barnard trasplantó por primera vez un corazón humano y se convirtió en el médico más famoso del mundo.
En una de las fotos, apareció un negro entre sus ayudantes. El director del hospital aclaró que se había colado.
Por entonces, Hamilton Naki vivía en una barraca sin luz eléctrica ni agua corriente. No tenía diploma, ni siquiera había terminado la escuela primaria, pero era el brazo derecho del doctor Barnard. En secreto trabajaba a su lado. La ley o la costumbre prohibían que un negro tocara carne o sangre de blancos.
Poco antes de morir, Barnard reconoció:
—Quizás él era técnicamente mejor que yo.
Al fin y al cabo, su hazaña no hubiera sido posible sin este hombre de dedos mágicos, que había ensayado el trasplante de corazón, varias veces, en cerdos y perros.
En las planillas del hospital, Hamilton Naki figuraba como jardinero.
De jardinero se jubiló.
Un beso abrió las puertas del infierno
Fue la señal, como la traición contada en los evangelios:
—A la que yo dé un beso, ésa es.
Y a fines de 1977, en Buenos Aires, el Ángel Rubio besó, una tras otra, a Esther Balestrino, María Ponce y Azucena Villaflor, fundadoras de las Madres de Plaza de Mayo, y a las monjas Alice Domon y Léonie Duquet.
Y se las tragó la tierra. El ministro del Interior de la dictadura militar negó que las madres estuvieran presas y dijo que las monjas se habían ido a México, a ejercer la prostitución.
Después se supo que todas, madres y monjas, habían sido torturadas y arrojadas vivas al mar desde un avión.
Y el Ángel Rubio fue reconocido. A pesar de la barba y de la gorra, fue reconocido, cuando los diarios publicaron la foto del capitán Alfredo Astiz firmando, cabizbajo, la rendición ante los ingleses.
Era el fin de la guerra de las Malvinas, y él no había disparado ni un tiro.
Estaba especializado en otros heroísmos.
El nombre más tocado
En la primavera de 1979, el arzobispo de El Salvador, Óscar Arnulfo Romero, viajó al Vaticano. Pidió, rogó, mendigó una audiencia con el papa Juan Pablo II:
—Espere su turno.
—No se sabe.
—Vuelva mañana.
Por fin, poniéndose en la fila de los fieles que esperaban la bendición, uno más entre todos, Romero sorprendió a Su Santidad y pudo robarle unos minutos.
Intentó entregarle un voluminoso informe, fotos, testimonios, pero el Papa se lo devolvió:
—¡Yo no tengo tiempo para leer tanta cosa!
Y Romero balbuceó que miles de salvadoreños habían sido torturados y asesinados por el poder militar, entre ellos muchos católicos y cinco sacerdotes, y que ayer nomás, en vísperas de esta audiencia, el ejército había acribillado a veinticinco ante las puertas de la catedral.
El jefe de la Iglesia lo paró en seco:
—¡No exagere, señor arzobispo!
Poco más duró el encuentro.
El heredero de san Pedro exigió, mandó, ordenó:
—¡Ustedes deben entenderse con el gobierno! ¡Un buen cristiano no crea problemas a la autoridad! ¡La Iglesia quiere paz y armonía!
Diez meses después, el arzobispo Romero cayó fulminado en una parroquia de San Salvador. La bala lo volteó en plena misa, cuando estaba alzando la hostia.
Desde Roma, el Sumo Pontífice condenó el crimen.
Se olvidó de condenar a los criminales.
Años después, en el parque Cuscatlán, un muro infinitamente largo recuerda a las víctimas civiles de la guerra. Son miles y miles de nombres grabados, en blanco, sobre mármol negro. El nombre del arzobispo Romero es el único que está gastadito.
Gastadito por los dedos de la gente.
Guerras mentidas
Lanzamientos publicitarios, operaciones de marketing. La opinión pública es el target. Las guerras se venden mintiendo, como se venden los autos.
En agosto de 1964, el presidente Lyndon Johnson denunció que los vietnamitas habían atacado dos buques de los Estados Unidos en el golfo de Tonkin.
Entonces, el presidente invadió Vietnam, lanzó aviones y tropas y su popularidad subió a las nubes y fue aclamado por los periodistas y por los políticos, y el gobierno demócrata y la oposición republicana fueron un partido único contra la agresión comunista.
Cuando ya la guerra había destripado a una multitud de vietnamitas, en su mayoría mujeres y niños, Robert McNamara, ministro de Defensa de Johnson, confesó que el ataque del golfo de Tonkin no había existido.
Los muertos no resucitaron.
En marzo del año 2003, el presidente George W. Bush denunció que Irak estaba a punto de aniquilar el mundo con sus armas de destrucción masiva, las armas más letales jamás inventadas.
Entonces, el presidente invadió Irak, lanzó aviones y tropas y su popularidad subió a las nubes y fue aclamado por los periodistas y por los políticos, y el gobierno republicano y la oposición demócrata fueron un partido único contra la agresión terrorista.
Cuando ya la guerra había destripado a una multitud de iraquíes, en su mayoría mujeres y niños, Bush confesó que las armas de destrucción masiva no habían existido. Las armas más letales jamás inventadas habían sido inventadas por él.
En las elecciones siguientes, el pueblo lo recompensó reeligiéndolo.
Allá en la infancia, mi mamá me había dicho que la mentira tiene patas
cortas. Estaba mal informada.
Bophal
La pesadilla despertó a los vecinos en medio de la noche: el aire ardía.
En el año 1984, estalló una fábrica de la Union Carbide Corporation en la ciudad de Bophal, en la India.
No funcionó ninguno de los sistemas de seguridad. O mejor dicho, en términos económicos: la rentabilidad sacrificó la seguridad al imponer drásticas reducciones de costos.
A muchos miles mató este crimen llamado accidente, y a muchos más dejó enfermos para siempre.
En el sur del mundo, la vida humana se cotiza a precio de oferta. Después de mucho tira y afloje, la Union Carbide pagó tres mil dólares por muerto, y mil por cada enfermo incurable. Y sus prestigiosos abogados rechazaron las demandas de los sobrevivientes, porque eran analfabetos incapaces de entender lo que sus pulgares firmaban. La empresa no limpió el agua ni el aire de Bhopal, que siguieron estando intoxicados, ni limpió la tierra, que siguió estando envenenada de mercurio y plomo.
En cambio, la Union Carbide limpió su imagen, pagando millonadas a los más cotizados expertos en maquillaje.
Unos años después, otro gigante químico, Dow Chemical, compró la empresa. La empresa, no su prontuario: Dow Chemical se lavó las manos, negó cualquier responsabilidad en el asunto y puso pleito a las mujeres que protestaban ante sus puertas, por alteración del orden público.
Medios animales de comunicación
Una noche de la primavera de 1986, reventó la central nuclear de Chernóbil.
El gobierno soviético dictó orden de silencio.
Muchas personas, inmensa multitud, murieron o sobrevivieron convertidas en bombas ambulantes, pero la televisión, la radio y los diarios no se enteraron.
Y al cabo de tres días, no violaron el secreto para advertir que ese estallido de radiactividad era una nueva Hiroshima, sino que aseguraron que se trataba de un accidente menor, cosa de nada, todo bajo control, que nadie se alarme.
Los campesinos y los pescadores de tierras y aguas cercanas y lejanas sí supieron que algo muy pero muy grave había ocurrido. Quienes les trasmitieron la mala noticia fueron las abejas, las avispas y las aves que alzaron vuelo y se perdieron de vista en el horizonte, y las lombrices que se hundieron un metro bajo tierra y dejaron a los pescadores sin carnada y a las gallinas sin comida.
Un par de décadas después, estalló el tsunami en el sudeste del Asia y las olas gigantes engulleron a otro gentío.
Cuando la tragedia estaba incubándose, y la tierra recién empezaba a crujir en las profundidades de la mar, los elefantes hicieron sonar sus trompas, en desesperados lamentos que nadie entendió, y rompieron las cadenas que los ataban y se lanzaron, en estampida, selva adentro.
También los flamencos, los leopardos, los tigres, los jabalíes, los ciervos, los búfalos, los monos y las serpientes huyeron antes del desastre.
Sólo sucumbieron los humanos y las tortugas.
El río y los peces
Un viejo proverbio dice que enseñar a pescar es mejor que dar pescado.
El obispo Pedro Casaldáliga, que vive en la región amazónica, dice que sí, que eso está muy bien, muy buena idea, pero ¿qué pasa si alguien compra el río, que era de todos, y nos prohíbe pescar? ¿O si el río se envenena, y envenena a sus peces, por los desperdicios tóxicos que le echan?
O sea: ¿qué pasa si pasa lo que está pasando?
El río y los ciervos
El más antiguo tratado de educación fue obra de una mujer.
Dhouda de Gasconia escribió el «Manual para mi hijo», en latín, a principios del siglo nueve.
Ella no imponía nada. Sugería, aconsejaba, mostraba. En una de sus páginas nos invitó a aprender de los ciervos, que atraviesan los ríos anchos nadando en fila, uno atrás del otro, con la cabeza y el cuello apoyados en el lomo del ciervo que los precede; unos a otros se sostienen y así pueden atravesar el río con mayor facilidad. Y son tan inteligentes y sagaces que cuando se dan cuenta de que el primero está cansado, lo hacen pasar al último puesto y otro toma la delantera.
Los brazos del tren
Los trenes de Bombay, que transportan seis millones de pasajeros por día, violan las leyes de la física: en ellos entran muchos más pasajeros que los pasajeros que en ellos caben.
Suketu Mehta, que sabe de esos viajes imposibles, cuenta que cuando ya ha partido cada tren repletísimo, hay gente que lo persigue corriendo. Quien pierde el tren, pierde el empleo.
Y entonces, de los vagones brotan brazos, brazos que salen por las ventanillas o cuelgan desde los techos, y ayudan a trepar a los rezagados. Y esos brazos del tren no preguntan al que viene corriendo si es extranjero o nacido aquí, ni le preguntan qué lengua habla, ni si cree en Brahma o en Alá, en Buda o en Jesús, ni le preguntan a qué casta pertenece, o si es de casta maldita, o de ninguna casta.
Peligro en la tierra
Una tarde de 1996, diecinueve campesinos fueron acribillados, a sangre fría, por miembros de la Policía Militar del estado de Para, en la Amazonia brasileña.
En Para, y en buena parte de Brasil, los amos de la tierra reinan, por robo robado o por robo heredado, sobre inmensidades vacías. Su derecho de propiedad es derecho de impunidad. Diez años después de la matanza, nadie estaba preso. Ni los amos, ni sus instrumentos armados.
Pero la tragedia no había asustado ni desalentado a los campesinos del Movimiento Sin Tierra. Los había multiplicado, y les había multiplicado las ganas de trabajar, y de trabajar la tierra, aunque en este mundo sea imperdonable delito o incomprensible locura.
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