martes, 23 de marzo de 2010

Más SGAE

De: Sociedad General de Fabricantes de Mesas (SGFM)

Yo fabrico una mesa a Ramoncín, él va, me la paga y se la lleva a su casa. Un día invita a comer a sus amigos para hacerse una cena con jabugo, ostras, caviar de Beluga y otras delicatessen propias de un currante como él.

Pues bueno, ¿cómo es que sus amigos están comiendo en MI mesa, disfrutando de ella Y NO ME ESTÁN PAGANDO?.
¿Que ya la pagó en su momento Ramoncín y él hace lo que quiera con la mesa?. ¡De eso nada!.
Yo se la vendí a ÉL y no al gordo de Echanove que se está poniendo ciego comiendo en mi mesa.

Así que cada vez que alguien coma en una mesa y no sea éste el que la compró me tiene que pagar.

Pero espera, no solo eso, sino que el que saque beneficio económico de mi trabajo (la puñetera mesa), lo voy a sangrar.

O sea, todos los restaurantes que me paguen 2000€ al mes por usar mis mesas.
¿Pero por qué restaurantes solo?, TODO EL MUNDO USA MESAS: las oficinas necesitan mesa para trabajar Y GANAN DINERO POR ELLO, los voy a sangrar a todos.

¿Una boda?, que paguen por las mesas, ¿NO PAGAN POR LOS LANGOSTINOS? (Ramoncín dixit).

Pero claro, hay un problema: yo antes hacía mesas, pero hace años que no hago ni una y nadie usa una mesa mía. Pues no pasa nada, yo cobro por TODAS las mesas. Es más, por todo lo que tenga 4 patas y una tabla encima. Por si acaso, vete a saber si alguna de ellas es mía o de mis amigos de la Asociación.
Pero da igual si esas mesas son de Ikea, YO las cobro y luego digo que el dinero se lo lleva Ikea.

¿Nadie es capaz de pararle los pies a esta gente?...

1 comentario:

Anónimo dijo...

Muy bueno